El depósito de renta es una cantidad entregada al inicio del contrato como garantía por posibles daños, adeudos o incumplimientos. No sustituye la renta mensual y se mantiene resguardado durante la vigencia del contrato. Cuando la propiedad se entrega en buen estado y sin pendientes de pago, el depósito debe devolverse conforme a lo establecido en el acuerdo firmado.
Entender cómo se calcula, cuándo se devuelve y en qué casos puede aplicarse evita conflictos y malentendidos. Estas son las reglas más comunes que se aplican en la mayoría de los contratos de arrendamiento:
Generalmente equivale a un mes de renta, aunque puede variar según el tipo de inmueble y condiciones del contrato.
Puede aplicarse para cubrir daños, limpieza mayor, servicios pendientes o rentas no pagadas al finalizar el contrato.
Debe devolverse después de la entrega del inmueble y la revisión de su estado, dentro del plazo acordado por contrato.
Generalmente equivale a un mes de renta, aunque puede variar según el tipo de inmueble y condiciones del contrato.
Puede aplicarse para cubrir daños, limpieza mayor, servicios pendientes o rentas no pagadas al finalizar el contrato.
Debe devolverse después de la entrega del inmueble y la revisión de su estado, dentro del plazo acordado por contrato.