El depósito es una garantía, no un pago adicional

El depósito de renta es una cantidad entregada al inicio del contrato como garantía por posibles daños, adeudos o incumplimientos. No sustituye la renta mensual y se mantiene resguardado durante la vigencia del contrato. Cuando la propiedad se entrega en buen estado y sin pendientes de pago, el depósito debe devolverse conforme a lo establecido en el acuerdo firmado.

Todo lo que debes saber antes de entregar o recibir un depósito

Entender cómo se calcula, cuándo se devuelve y en qué casos puede aplicarse evita conflictos y malentendidos. Estas son las reglas más comunes que se aplican en la mayoría de los contratos de arrendamiento:

Monto habitual

Generalmente equivale a un mes de renta, aunque puede variar según el tipo de inmueble y condiciones del contrato.

Cuándo puede usarse

Puede aplicarse para cubrir daños, limpieza mayor, servicios pendientes o rentas no pagadas al finalizar el contrato.

Devolución del depósito

Debe devolverse después de la entrega del inmueble y la revisión de su estado, dentro del plazo acordado por contrato.

Recomendaciones clave sobre el depósito

Siempre deja el acuerdo por escrito y documenta el estado del inmueble al entrar y salir. Esto protege a ambas partes y facilita la devolución justa.

Incluye el monto exacto en el contrato
Firma un inventario o checklist de entrega
Toma fotos del estado inicial
Define por escrito el plazo de devolución